Vender un coche de segunda mano tiene poco de suerte y mucho de decisiones tomadas a tiempo. Lo que acabas ingresando lo marcan el canal por el que lo vendes, el precio con el que sales y la forma en la que cobras el día de la entrega, y ninguna conviene improvisarla.
Buena parte de ese dinero se gana o se pierde antes de que aparezca el primer interesado, así que aquí tienes el recorrido entero, desde elegir dónde anunciarlo hasta el último trámite con Tráfico.
Elige dónde vender tu vehículo de ocasión según lo que más te importe
Antes de hacer una sola foto, decide por dónde vendes, porque el canal marca el precio, lo que tardas en cobrar y el trabajo que asumes.
Vender a un particular por tu cuenta deja más dinero y ocupa más tiempo, porque te encargas del anuncio, las visitas, el contrato y el cobro. Compensa con un coche cuidado y sin fecha límite encima.
Una compraventa o un concesionario te quita esa gestión a cambio de una parte del precio, y las plataformas que compran al momento van más lejos, tasan online y cierran al ver el coche, así que cobras en pocos días a cambio de la cifra más baja.
Y si ya tienes otro coche en mente, puedes entregar el tuyo a cuenta en el concesionario, que lo descuenta del precio del nuevo. Es lo más cómodo, aunque pide las dos cifras por separado para saber cuánto te pagan por él.
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Criterio |
Particular por tu cuenta |
Compraventa o concesionario |
Plataforma de compra directa |
Entrega a cuenta |
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Precio esperado |
El más alto |
Menos el margen del profesional |
El más bajo |
Mezclado con el descuento del nuevo |
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Plazo hasta cobrar |
El más largo |
Corto, al aceptar la oferta |
Corto, tras la revisión |
El día que recoges el nuevo |
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Gestión que asumes |
Anuncio, visitas y cobro |
Casi ninguna |
Mínima y online |
Ninguna |
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Riesgo |
Impagos y estafas |
Bajo |
Que la oferta baje al verlo |
Poca transparencia |
Vender un coche de segunda mano paso a paso hasta el último trámite
Si vendes a un profesional te saltas el anuncio y las visitas, pero los demás pasos son iguales. Para la entrega necesitas tener a mano la documentación para vender un coche, con el permiso de circulación y la ficha técnica a la cabeza.
Pon un precio realista antes de publicar
El precio lo marca lo que se paga por el mismo modelo, del mismo año, con una versión y un kilometraje parecidos, y a partir de ahí manda el estado de conservación.
Para dar con esa cifra, busca en los portales tu mismo modelo, del mismo año y con unos kilómetros parecidos, y quédate con la franja en la que se mueve la mayoría, no con el más caro ni con el más barato.
Una tasación instantánea online te da otra cifra distinta, la que un profesional te ofrece por quitártelo de encima ya, con su margen dentro. Úsala como suelo, porque entre particulares se vende por encima de ella.
Publica con un margen pequeño para negociar, porque casi todo el mundo intenta rebajar algo. Un anuncio por encima del mercado no recibe llamadas y acaba bajando semanas más tarde.
Prepáralo antes de que lo vean
Preparar el coche consiste en quitarle al comprador los motivos fáciles para regatear, y ahí la limpieza a fondo y el mantenimiento al día son lo que más se nota por lo poco que cuestan.
Un tapacubos roto o una bombilla fundida salen a cuenta arreglarlos antes de publicar. Con una avería seria suele salir mejor decirlo abiertamente y descontarlo, en vez de repararla esperando recuperarla en el precio.
La Inspección Técnica de Vehículos (ITV) tiene que estar en vigor si al coche ya le toca pasarla, porque con ella caducada el comprador se queda con un permiso de circulación que no le vale y la venta se atasca.
Tu mejor argumento en la negociación es el historial, ya que una carpeta con facturas deja poco espacio al clásico “pues yo lo veo flojo”. Una revisión técnica independiente te da lo mismo por escrito y al día.
Escribe un anuncio que no levante sospechas
Las fotos hacen más que cualquier adjetivo, así que van con el coche limpio y con luz de día, el exterior desde las cuatro esquinas, el interior, el maletero y el cuadro con los kilómetros.
Fotografía también los desperfectos, porque quien los descubre al llegar se marcha pensando que escondías algo más. En el texto van la versión y la motorización exactas, los kilómetros reales y la fecha de la ITV.
Las abreviaturas apelotonadas y el lenguaje de folleto restan credibilidad, mientras que los datos concretos atraen a quien pregunta por el historial en vez de regatear a ciegas.
Para publicarlo, portales como coches.net, Wallapop o Milanuncios permiten anunciarse gratis con un cupo limitado y cobran por destacar, con públicos distintos en cada uno.
Firma el contrato antes de entregar las llaves
Con el acuerdo cerrado y la fecha puesta llega el turno del documento que respalda la venta, y se firma antes de que el coche cambie de manos.
Deja por escrito qué coche se vendió, a quién, en qué fecha, con qué kilómetros y en qué estado, y esa descripción es tu respaldo si el comprador reclama más adelante por algo que ya conocía al firmar.
Es también el papel que te piden después, porque sin el contrato firmado por las dos partes no puedes notificar la venta ni el comprador ponerlo a su nombre. Quédate con una copia firmada y con una fotocopia de su DNI.
Rellenarlo no tiene misterio si sigues la guía del contrato de compraventa campo por campo, y con el generador de contrato de compraventa sale listo para imprimir con los datos de los dos.
Asegura el cobro el día de la entrega
Llega entonces el momento delicado, porque el coche sale de tus manos y el dinero puede no estar aún en tu cuenta. Los cheques y los pagarés pueden venir sin fondos, y una captura de pantalla vale lo que una promesa.
Las estafas dirigidas a quien vende repiten los mismos guiones, como el comprador que nunca aparece y manda a un transportista a recoger el coche mientras el pago “se está procesando”.
También está el sobrepago, que te transfiere de más y te pide la diferencia antes de que se sepa que el dinero salió de una cuenta robada, y el falso comprobante, un correo que imita al de tu banco y se desmonta mirando el saldo.
Lo más tranquilo es un pago con depósito, donde el dinero queda retenido en una cuenta segura hasta la entrega. Lo contrata el comprador, así que propónselo antes de darle las llaves, y se libera cuando confirma que ha recibido el coche, como hace el pago seguro de NCH Pay.
Avisa a Tráfico de que el coche ya no es tuyo
Con el coche entregado y cobrado queda un último paso solo tuyo, porque comunicar la venta a la Dirección General de Tráfico (DGT) le corresponde al vendedor, dentro de los 10 días siguientes.
Puedes notificar la venta a la DGT por internet, identificándote con certificado digital, DNI electrónico o Cl@ve, o en persona en una Jefatura de Tráfico. En los dos casos presentas el contrato firmado en todas sus hojas y pagas la tasa 4.1, que cuesta 8,67 €.
Desde esa notificación, las multas que reciba el coche son cosa del comprador. Mientras no la hagas, Tráfico te sigue considerando titular a todos los efectos y te llegan a ti las sanciones de los radares y los avisos de la ITV.
El cambio de nombre lo solicita el comprador, con 30 días de plazo, y hasta que lo haga el coche sigue registrado a tu nombre. Deja escrito en el contrato cuándo lo hará, tanto si se ocupa él de la transferencia entre particulares como si lo encarga con un cambio de nombre online.
Vender un coche de segunda mano se tuerce menos por el coche que por las prisas del último día, con alguien esperando y el cobro sin decidir. Con el canal elegido, un precio que aguante la comparación y el dinero en tu cuenta antes de soltar las llaves, el resto es papeleo con fecha.
Y si prefieres llegar a esa negociación con el estado de tu coche por escrito, pide una revisión pre-compra de coche de segunda mano antes de publicar el anuncio, que se hace donde esté el coche y deja el informe hablando por ti cuando el comprador busque pegas.


