Cómo importar un coche desde Alemania a España en 2026

Alemania es el mercado de coches de segunda mano más grande de Europa, con una oferta que multiplica varias veces lo que hay en España. Los precios suelen ser entre un 10% y un 30% más bajos en seminuevos, y los anuncios suelen incluir fotos detalladas del exterior, interior y motor, así que puedes hacerte una idea bastante clara desde el sofá antes de moverte.

El trámite es el habitual entre dos países de la Unión Europea. Tendrás que buscar el coche en portales alemanes, revisarlo antes de comprar, reunir la documentación, traerlo a España, pagar los impuestos correspondientes y pasar la ITV para matricularlo. Cada paso tiene sus detalles, y ahí es donde aparecen las sorpresas si no vas con cuidado.

Te contamos lo que hay que mirar en cada fase para que no te la cuelen.

Los 6 pasos para importar desde Alemania

Son seis pasos que empiezan por buscar el coche y terminan cuando ya está matriculado en España. Ninguno es opcional, y saltarse uno o no hacerlo bien es lo que suele disparar el coste final.

Busca y elige el coche

Los dos portales principales para buscar coches usados en Alemania son Mobile.de y AutoScout24. En nuestra experiencia, entre los dos se encuentra la mayor parte de la oferta del país, y puedes filtrar por precio, kilometraje, combustible, equipamiento y ubicación.

Al cribar anuncios, fíjate en precios demasiado bajos, golpes o repintados visibles, ubicaciones poco claras o un interior desgastado que no pega con el kilometraje declarado. Y confirma siempre que el coche está homologado para Europa, porque los fabricados para el mercado estadounidense son la principal fuente de problemas en la matriculación.

Si prefieres no perder tiempo cribando anuncios, nuestro servicio de asesoramiento precompra filtra unidades por estado aparente, fotos, kilometraje, equipamiento, coherencia del anuncio y posibles señales de alerta. Es un servicio distinto de la verificación de importación, que comprueba si una unidad concreta es viable para importar, homologar y matricular en España. Si quieres las dos cosas, las combinamos.

Revisa el historial y el estado del vehículo

Antes de pagar nada, pide al vendedor el libro de mantenimiento, las facturas del taller y el informe del último TÜV, que es la inspección técnica alemana. En nuestra experiencia, el TÜV suele ser bastante más estricto que la ITV española, así que un coche con TÜV reciente y limpio ya es una buena señal de partida.

El siguiente paso es sacar un informe de CarVertical de esa unidad concreta. CarVertical cruza datos de aseguradoras, talleres y registros oficiales de muchos países, y es la forma más rápida de detectar accidentes, siniestros, reparaciones importantes o antecedentes relevantes que no aparecen en el anuncio. En nuestra experiencia, la mayoría de descartes se hacen aquí: salen unidades con historial de impacto, reparaciones serias o cambios de titularidad que no cuadran, y dejan de tener sentido antes de mover a nadie.

Solo cuando el informe sale limpio compensa pasar al siguiente paso. Por eso recomendamos sacar primero el informe CarVertical, para descartar unidades con antecedentes graves antes de invertir en una revisión presencial. Ofrecemos una inspección presencial del vehículo en Alemania antes de que firmes nada, porque desde España es imposible ver desgastes interiores, óxidos ocultos o reparaciones mal hechas.

Verifica la documentación

El vendedor alemán debe entregarte cuatro documentos esenciales.

  • Zulassungsbescheinigung Teil I y II, el equivalente al permiso de circulación y al certificado de propiedad del coche.
  • Contrato de compraventa o factura, que acredita que el coche es tuyo.
  • Certificado de Conformidad Europeo o COC, imprescindible para la homologación en España.
  • Libro de mantenimiento con el historial completo de revisiones.

El COC es el más importante de los cuatro. Sin él vas a tener que pedir una homologación individual al llegar a España, con el sobrecoste que eso implica. Lo desarrollamos más abajo, en «Qué vigilar».

Transporta el coche a España

El transporte en camión portacoches es la opción más recomendable. No suma kilómetros al coche y viaja asegurado. El coste depende del origen en Alemania, el destino en España y el tipo de vehículo, así que lo mejor es pedir un presupuesto cerrado antes de contratar.

La alternativa es conducirlo con una matrícula temporal alemana, llamada Kurzzeitkennzeichen, que ronda los 100-200 €. Aunque a primera vista parezca más barata, implica un riesgo importante. Estas placas suelen incluir un seguro muy básico, pensado solo para permitir el traslado del vehículo, con coberturas limitadas. Si durante el trayecto ocurre algo, como una avería, una grúa, una luna rota por una piedra o daños que luego impidan pasar la ITV, esos costes pueden no estar cubiertos y los asume el cliente. A eso hay que sumarle gasolina, peajes, comida y hotel del trayecto.

Paga los impuestos de importación

Es el paso que más sorpresas da, porque los impuestos dependen mucho del tipo de coche. Aquí te desglosamos los cuatro que te van a tocar.

Impuesto de matriculación

Es un impuesto regulado por la Ley 38/1992 que depende de las emisiones de CO₂ del vehículo y de la comunidad autónoma o localidad donde estés empadronado, ya que algunas aplican recargos propios. Los tipos van del 0% hasta el 16%, según el tramo de emisiones y la zona. Los coches eléctricos y los híbridos con etiqueta ECO pagan el 0%. Un diésel o gasolina con emisiones medias suele pagar entre un 4,75% y un 9,75%.

La base sobre la que se calcula puede ser el valor de mercado del vehículo, según las tablas oficiales de Hacienda, o el valor de compra, según el caso concreto. Antes de cerrar el cálculo conviene confirmar cuál aplica a tu operación, porque la diferencia entre uno y otro puede ser importante.

IVA

Cuando compras un coche en Alemania a un concesionario, el precio incluye el IVA alemán, que actualmente es del 19%. A partir de ahí, lo que se paga en España depende de si fiscalmente el coche se considera nuevo o usado.


Si el comprador es particular y el coche tiene más de 6 meses y más de 6.000 km, se considera vehículo usado. Si el IVA ya se pagó en Alemania, en España no se vuelve a pagar IVA, porque sería doble imposición.


Si el coche tiene menos de 6 meses o menos de 6.000 km, se considera vehículo nuevo a efectos fiscales y el trámite cambia. El cliente paga el precio completo en Alemania, IVA alemán incluido (19%), que el vendedor retiene como caución. Al llegar a España se liquida el 21% de IVA español con el modelo 309 en la sede de la AEAT. Una vez matriculado el vehículo, el vendedor alemán devuelve el 19% de IVA que había retenido.

Tasas de la DGT

Son los costes administrativos del trámite de matriculación. La principal es la tasa 1.050 por expedición del permiso de circulación, que ronda los 100 € y se paga al presentar la matriculación en la DGT. Es un importe fijo, independiente del valor del coche.

Impuesto de circulación o IVTM

Es un impuesto municipal anual que pagas una vez el coche está matriculado en España. El importe depende del ayuntamiento donde vivas y de la potencia fiscal del coche.

Pasa la ITV y matricula el coche

Cuando el coche llega a España, lo primero es pasar la ITV de importación en cualquier estación autorizada. Llevas el COC y toda la documentación alemana original. El plazo oficial es de 30 días desde la llegada, así que no te confíes.

Una vez superada la ITV, la estación emite la ficha técnica española. Con esa ficha ya puedes matricular el coche en la sede electrónica de la DGT y obtener la matrícula definitiva.

Qué vigilar antes de cerrar la compra

La mayoría de los problemas en una importación se detectan antes de pagar, no después. Estas son las cuatro trampas que más nos encontramos al importar desde Alemania.

Coches fabricados para el mercado estadounidense

Es el caso que más problemas de matriculación nos da desde Alemania. Aparecen como ofertas muy tentadoras, a veces importaciones previas, pero están construidos con especificaciones distintas a las europeas en luces, emisiones o sistemas electrónicos. Si no tienen homologación europea, la ITV española te bloquea la ficha técnica, la homologación individual suele disparar el coste hasta los 1.500-3.500 € y suelen sumarse reformas por otros 1.000-2.000 €.

En algunos casos es técnicamente imposible matricularlo y acabas con un coche que no puedes usar. Antes de pagar una señal, confirma con un experto que el modelo se puede matricular en España. Es el primer punto que revisamos cuando acompañamos una importación.

Kilómetros manipulados

El fraude del cuentakilómetros existe en Alemania como en cualquier otro mercado, y lo hemos visto hasta en coches que parecían impecables sobre el papel. Las señales son las mismas, desgastes interiores incoherentes con el kilometraje, saltos raros en el libro de mantenimiento o velocidades medias absurdamente bajas en la centralita.

Lo que de verdad lo desmonta es una diagnosis electrónica profesional con el coche delante. Permite cotejar los kilómetros guardados en varias centralitas, como la del motor, ABS y caja de cambios, y leer los cuadros congelados, esas capturas que el coche guarda automáticamente cuando registra una avería y que dejan el kilometraje exacto del momento. Si la última avería registrada marca más kilómetros que el cuadro actual, el fraude está confirmado, por mucho que el cuentakilómetros diga otra cosa.

Documentación y equipamiento extra

Sin el COC, el proceso se complica. Si el modelo está homologado en Europa puedes pedir un duplicado al fabricante y el coste extra suele situarse entre 300 y 800 €. Si el vendedor ha extraviado este u otros documentos imprescindibles, la mayoría se pueden volver a tramitar con el fabricante o con las autoridades alemanas, aunque suele implicar tiempo extra y algo más de presupuesto.

El otro punto que pilla desprevenido a muchos compradores son los equipamientos que no venían de serie en el modelo original. Aunque en Alemania estén homologados, si en la ficha técnica del coche no aparece ese extra te puede tocar homologarlo de nuevo en España. Suele ser gestionable, pero hay que contarlo en el presupuesto desde el principio para que no haya sorpresas.

Titularidad y cargas administrativas

Comprueba siempre que quien te vende el coche es la misma persona o empresa que figura en la Zulassungsbescheinigung. Si no coincide, puede ser un intermediario sin autorización o algo peor, y en cualquier caso no sigas adelante sin aclarar antes la titularidad.

Pide también el historial del coche para asegurarte de que no arrastra deudas, embargos o reservas de dominio. Si los tiene, la transferencia no se puede hacer y puedes heredar el problema en España.

Alemania es, de lejos, el mejor mercado europeo para importar un coche si se hace bien. Oferta enorme, precios más bajos, coches bien mantenidos y anuncios transparentes. Pero ese «si se hace bien» es lo que separa un buen ahorro de un disgusto caro, porque el problema nunca está en el trámite, está en comprar sin revisar el coche.

El coste total de la importación depende de varios factores: la distancia y modalidad del transporte, las emisiones de CO₂ y la comunidad autónoma donde te empadrones (que marcan el impuesto de matriculación), si el coche se considera nuevo o usado a efectos fiscales (que decide si hay IVA español), si necesita homologación individual o reformas, y si falta algún documento clave como el COC.

Por eso preferimos cerrar un presupuesto sobre la unidad concreta antes que dar una cifra orientativa. Si quieres ir sobre seguro, en NeedCarHelp importamos coches desde Alemania de forma habitual. Nuestro servicio de importación desde Alemania incluye búsqueda, inspección presencial, gestión de la documentación, trámites y transporte hasta tu casa.

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Sergei Savchak
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