Para cargar la batería de un coche, lo más seguro es conectarla a un cargador de baterías respetando el orden de los bornes y dejarla cargar del tirón. En unas horas vuelve a estar operativa y lista para arrancar.
Si no tienes cargador o no puedes esperar, también puedes circular un rato con el coche, puentear con pinzas desde otro vehículo o usar un arrancador portátil. Son apaños de emergencia, útiles para salir del paso pero lejos de una carga completa.
Te explicamos cómo hacerlo bien con un cargador y cómo funcionan las otras alternativas por si alguna vez te hacen falta.
Cómo cargar la batería con un cargador
Es la forma más segura de cargar una batería de coche, y la opción recomendada siempre que tengas tiempo y un sitio donde hacerlo con calma. Un cargador moderno regula la intensidad según el estado de la batería, así que es difícil que te cargues nada si sigues el orden correcto.
Primero prepara la zona y la batería
Asegúrate de que el coche está apagado y aparcado en un lugar ventilado, porque las baterías convencionales desprenden hidrógeno al cargar, un gas que en un sitio cerrado puede acumularse, así que hazlo en un garaje con la puerta abierta o al aire libre, no en un trastero.
Abre el capó, localiza la batería y revísala en busca de corrosión en los bornes, fugas o grietas. Si ves el polo con un polvillo blanco o verdoso, límpialo con un cepillo de alambre antes de conectar nada, porque la corrosión impide que la carga llegue bien.
Comprueba también qué tipo de batería llevas, ya que no todas se cargan igual. Las más habituales son la convencional de plomo-ácido, la AGM o Absorbent Glass Mat, que es sellada y más resistente a ciclos de carga, y la EFB o Enhanced Flooded Battery, una versión reforzada de la convencional pensada para coches que exigen más.
AGM y EFB son las típicas en coches con sistema start-stop, ese que apaga el motor cada vez que paras en un semáforo y lo arranca al soltar el freno, así que si tu coche lo lleva casi seguro tiene una de esas dos. Conviene usar un cargador compatible, porque cargar una AGM como si fuera convencional la degrada más rápido.
Conecta los cables en el orden correcto
Con el cargador apagado y desenchufado de la red, conecta primero la pinza roja al borne positivo (+) y luego la pinza negra al borne negativo (−), y algunos fabricantes recomiendan llevar el negativo a una zona metálica del motor en lugar de al borne directamente, para evitar chispas cerca de la batería.
Asegúrate de que las conexiones están firmes y bien apretadas, porque un contacto flojo puede provocar chispas, calentar la pinza o interrumpir la carga sin que te des cuenta, así que hazlo con calma y sin prisas.
Enciende el cargador y deja que haga su trabajo
Enchufa el cargador a la red y selecciona el modo que corresponda al tipo de batería, ya sea convencional, AGM o EFB. Si el cargador es automático regula la intensidad por sí solo, mientras que si es manual tienes que configurar el amperaje en torno al 10% de la capacidad de la batería, lo que en una batería de 60 Ah son unos 6 A.
Una batería muy descargada puede tardar entre 4 y 12 horas en cargarse del todo, dependiendo del amperaje del cargador y de lo agotada que esté, y los cargadores inteligentes paran solos cuando detectan el 100% mientras que los antiguos hay que vigilarlos para no sobrecargar.
Evita interrumpir la carga antes de tiempo si puedes, y si después de una carga completa el coche sigue fallando, el problema probablemente no sea de carga sino del estado interno de la batería, algo que explicamos al final.
Apaga el cargador y desconecta al revés
Apaga el cargador y desenchúfalo de la red antes de tocar los cables, porque si lo haces al revés la última pinza que retires puede saltar una chispa al soltarse.
Retira primero la pinza negra (negativo) y después la roja (positivo), un orden que evita cortocircuitos si sin querer rozas una pinza con alguna parte metálica del coche, porque con el negativo ya quitado el circuito está abierto y no pasa nada.
Otras formas de cargar la batería
Si te has quedado tirado y no hay cargador a mano, tienes tres alternativas que no sustituyen una carga completa, pero te sacan del apuro para arrancar y llevar el coche al taller o a casa.
Dando una vuelta con el coche
Mientras el motor está en marcha, el alternador recarga la batería poco a poco, y el alternador es la pieza del coche que convierte el movimiento del motor en electricidad y trabaja siempre que el coche esté arrancado. Si la batería no está del todo muerta, conducir un rato puede devolverle algo de carga.
Para que sea efectivo, circula unos 20-30 minutos seguidos, mejor por carretera o autovía que por ciudad, manteniendo el motor por encima de 1.500-2.000 rpm, porque los trayectos urbanos de cinco minutos no valen, ya que el arranque consume más energía de la que luego recupera el alternador.
Esta opción no sirve si la batería está completamente muerta o dañada, porque el coche no arrancará ni con pinzas, o lo hará solo para morir otra vez en cuanto lo apagues.
Con pinzas desde otro coche
Las pinzas, también llamadas cables de arranque, permiten usar la batería de otro vehículo para arrancar el tuyo, y el orden de conexión importa mucho porque hacerlo mal puede dañar la electrónica de los dos coches o provocar chispas cerca de la batería.
Con los dos coches apagados y aparcados cerca pero sin tocarse, sigue este orden.
- Conecta la pinza roja al borne positivo (+) de la batería descargada.
- Lleva el otro extremo de la pinza roja al positivo (+) de la batería cargada.
- Conecta la pinza negra al negativo (−) de la batería cargada.
- El otro extremo de la pinza negra va a una zona metálica sin pintura del coche descargado, como un tornillo del motor, lo más lejos posible de la batería.
- Arranca primero el coche que tiene la batería buena, y déjalo un par de minutos al ralentí.
- Arranca el coche descargado. Si no lo hace a la primera, espera 30 segundos y vuelve a probar.
- Una vez arrancado, retira las pinzas en orden inverso. Primero la negra del coche descargado, luego la negra del cargado, después la roja del cargado y por último la roja del descargado.
Es una solución de emergencia que no carga la batería, solo le da el empujón para arrancar, así que después tienes que circular al menos 30 minutos o conectar un cargador al llegar a casa, o el coche volverá a estar muerto al día siguiente.
Con un arrancador portátil
Un arrancador portátil, también llamado booster, es una batería externa con pinzas integradas que permite arrancar el coche sin depender de otro vehículo, y cabe en la guantera y lo usas tú solo en dos minutos.
Los modelos actuales de litio son los más recomendables, con mucha potencia para un tamaño pequeño y peso bajo, mientras que los de plomo de toda la vida siguen existiendo pero son pesados y ocupan medio maletero. Los arrancadores Gooloo son una de las marcas con mejor relación calidad-precio del mercado.
Es una buena compra si usas poco el coche, haces trayectos cortos o vives en zona fría, que son las situaciones donde las baterías se quedan sin fuelle más a menudo, y frente a las pinzas clásicas el booster no necesita un segundo coche ni un buen samaritano. Ojo con una cosa, tampoco sustituye una carga completa, solo da el empujón para arrancar, y si la batería está muerta del todo ni siquiera el booster la va a resucitar.
Cuándo hay que cambiar la batería
A veces cargas la batería, el coche arranca sin problema, y al día siguiente vuelve a estar muerta, o la cargas y a la semana empieza a costarle arrancar otra vez. El problema ya no es de nivel de carga, sino de estado de salud de la batería, y cargar una batería enferma una y otra vez solo retrasa lo inevitable.
Hay dos conceptos distintos. El SOC, o State of Charge, es cuánta energía tiene la batería ahora mismo y se recupera cargando, mientras que el SOH, o State of Health, es cuánta vida útil le queda y no se recupera con nada, solo baja. Los talleres miden el SOH con un equipo de diagnosis, y en nuestra experiencia, cuando cae por debajo del 70% el propio equipo ya marca que hay que sustituirla, da igual cuánto la cargues.
Sin necesidad de ir al taller, hay varias señales que apuntan a que la batería ha llegado al final.
El start-stop deja de activarse solo
El coche sabe que una batería con poca salud no aguanta tantos ciclos de parada y arranque, así que desactiva el sistema start-stop para priorizar que puedas arrancar cuando lo necesites, de modo que si de repente el start-stop no se activa sin motivo aparente, es una bandera roja.
El voltaje en reposo cae por debajo de 12 V
Con un multímetro barato puedes medir el voltaje en los bornes con el coche apagado, y valores por debajo de 12,4 V indican que la batería ya no tiene tensión para que la electrónica funcione sin errores, así que toca cambiarla.
El coche vuelve a morir tras arrancar con un booster
Si consigues arrancarlo con un booster pero se apaga en cuanto retiras el arrancador, es el síntoma clásico de una batería comunicada, que tiene una celda interna en cortocircuito y ya no retiene carga por mucho que la conectes.
Aparecen errores electrónicos sin explicación
Cuando la tensión cae por debajo de lo que pide la centralita, empiezan a aparecer errores sin causa aparente como fallos en la radio, apertura sin llave que no responde, mensajes de batería débil o avisos aleatorios en la pantalla.
En cualquiera de estos casos toca cambiar la batería, y si tu coche es moderno, sobre todo BMW, Mercedes o Grupo Volkswagen como Audi, Seat, Skoda o VW, después de montar la batería nueva hay que codificarla con un equipo de diagnosis. Codificar significa registrarla en la centralita para que el coche la detecte como nueva y recalcule los parámetros de carga desde cero, porque si no se hace el coche seguirá cargando como si tuviera la batería vieja y la nueva durará mucho menos.
El cargador es la opción segura para cargar bien y proteger la electrónica, mientras que pinzas, circular o booster son apaños para salir del apuro. Y si la batería ya no retiene carga después de una carga completa, no hay apaño que valga, toca cambiarla.
Y si en vez de cargar tu propia batería estás buscando comprar un coche de segunda mano, asegúrate antes de que esa batería está en condiciones, porque con un equipo de diagnosis se comprueban el SOH, el voltaje en reposo, los errores electrónicos pendientes y un montón de parámetros más, que es lo que te dice si el coche merece la pena o vas a heredar el problema desde el día uno. Reserva una revisión de coche de segunda mano y lo averiguamos.


