Cuánto dura la batería de un coche eléctrico y cómo cuidarla

La batería de un coche eléctrico suele durar entre 15 y 20 años, o entre 150.000 y 300.000 kilómetros, casi toda la vida del coche. Normalmente se cambia de coche mucho antes de que la batería llegue a dar problemas.

Cuando alguien pregunta cuánto dura la batería, en realidad puede tener dos dudas. Una son los años que aguanta antes de perder capacidad, y otra los kilómetros que haces con una sola carga, lo que llamamos autonomía. Vamos a ver las dos por separado y, al final, cómo cuidarla para que dure más.

Cuántos años y kilómetros dura la batería de un coche eléctrico

Los fabricantes diseñan las baterías actuales para aguantar entre 15 y 20 años, y en la práctica se está cumpliendo. Un estudio con datos de más de 22.700 coches eléctricos midió una degradación media de solo un 2,3% al año, así que tras ocho años la batería conserva en torno al 81,6% de su capacidad. Casi una década después sigue rindiendo casi como el primer día.

Si un coche hacía 400 kilómetros con la batería nueva, con los años seguirá rondando los 300, más que suficiente para la mayoría de conductores.

Además, casi todos los fabricantes dan una garantía para la batería, aparte de la del resto del coche. Lo habitual son 8 años o 160.000 kilómetros con al menos un 70% de capacidad, y si baja de ese umbral dentro del plazo, te la reparan o sustituyen sin coste.

Cuántos kilómetros haces con una sola carga

La autonomía son los kilómetros que recorres con una sola carga hasta que toca volver a enchufar, y no tiene nada que ver con la vida útil de la batería. Depende sobre todo del tamaño de la batería, y hoy la mayoría de modelos rondan entre los 300 y los 600 kilómetros por carga.

No te fíes al 100% de la autonomía que anuncia el fabricante, porque es una cifra de laboratorio. Se mide con el ciclo WLTP, una prueba estandarizada en condiciones ideales que casi nunca coincide con la conducción real. En el día a día vas a hacer alrededor de un 15% o 20% menos de kilómetros de lo que promete la ficha, sobre todo en autopista y en invierno.

Qué desgasta la batería antes de tiempo

Ninguna batería dura lo mismo, y buena parte de la diferencia está en cómo se trata el coche. Influyen los hábitos de carga, el clima y las características del propio coche. Vamos a verlos.

El calor influye más que el frío

La batería funciona mejor entre los 15 y los 25 grados. El calor acelera las reacciones químicas que la desgastan y ese daño ya no se puede recuperar. Según el mismo estudio, en climas cálidos se degrada un 0,4% más al año. El frío, en cambio, solo reduce la autonomía de forma temporal y se recupera en cuanto vuelve a una temperatura normal.

Usar siempre la carga rápida

Los cargadores de alta potencia son una maravilla en un viaje largo, pero cargan tan rápido que calientan y estresan la batería. Usarlos de vez en cuando no pasa nada, el problema es cuando se convierten en tu única forma de cargar. Los coches que abusan de la carga rápida de más de 100 kW se degradan un 3,0% al año, el doble que los que tiran sobre todo de carga lenta. Reserva la carga rápida para los viajes y deja el día a día para la carga normal en casa.

Cargar siempre hasta el 100%

Mantener la batería llena a tope durante mucho tiempo la fuerza más de lo necesario. Cargarla al 100% de vez en cuando antes de un viaje está bien, pero lo que la desgasta es tenerla siempre al máximo o casi vacía. Los coches que pasan más del 80% del tiempo en esos extremos se degradan un 2,0% al año, frente al 1,4% de los que se mantienen en la franja media.

Pisar el acelerador a fondo

Tu forma de conducir también afecta a la batería. Cuando aceleras de golpe, el coche pide mucha energía de una vez y eso la calienta, y como además gastas más, cargas más a menudo y la desgastas antes.

Si conduces con suavidad gastas menos y la cuidas. Además, al soltar el acelerador o al frenar, el coche aprovecha el frenado para generar electricidad y devolverla a la batería, lo que se llama freno regenerativo, así que recuperas algo de autonomía. Una conducción tranquila alarga la vida de la batería.

El tipo y el tamaño del coche que eliges

El propio coche también influye en cuánto le dura la batería. Un SUV grande y pesado le exige mucho más que un coche pequeño y ligero para hacer los mismos kilómetros, y ese esfuerzo de más se nota con los años. También cuenta el sistema de refrigeración, porque los modelos que enfrían la batería con líquido controlan mejor su temperatura y suelen descartarse más despacio que los que solo usan aire.

Trucos para que te dure más

Alargar la vida de la batería está en tu mano y apenas cuesta esfuerzo. Con un par de buenos hábitos al cargar y al aparcar le sacas unos años más.

Mantén la carga en la franja media

Lo ideal para el día a día es moverte entre el 20% y el 80% de carga, esa franja evita el estrés de los dos extremos y es de los hábitos que más ayudan. La mayoría de coches te dejan fijar un tope de carga desde la pantalla, así que ponlo en el 80% y olvídate. Guarda la carga al 100% para los viajes largos, cuando vayas a necesitar toda la autonomía.

Carga en casa y sin prisa

Siempre que puedas, deja que el coche se cargue despacio por la noche, enchufado en casa. Es la forma menos agresiva de reponer energía, la que menos calienta la batería, y además llegas cada mañana con el coche listo. Muchos de los buenos hábitos de carga que evitan estropear cualquier batería valen también aquí, aunque cada tipo tenga sus particularidades.

Aparca pensando en la temperatura

El lugar donde dejas el coche influye directamente en el calor o el frío que coge la batería. En verano, la sombra o un garaje cubierto le ahorran horas de calor, que es lo que más la envejece. En invierno, un garaje cerrado la mantiene templada y le devuelve algo de la autonomía que el frío se lleva. Con solo elegir bien dónde aparcas ya le ahorras desgaste sin gastar un euro.

Déjalo a media carga si va a estar parado mucho tiempo

Cuando el coche va a pasar semanas parado en el garaje, déjalo a media carga, en torno al 50%. Una batería olvidada al 100% o cerca del 0% durante semanas se degrada más rápido, así que ese punto medio es el que menos la castiga. Si puedes, déjalo enchufado con un tope al 50% o pídele a alguien que lo mueva de vez en cuando.

La batería de un coche eléctrico está pensada para acompañarte entre 15 y 20 años y cientos de miles de kilómetros, casi toda la vida del coche. Cuánto aguanta depende del clima, de cómo cargas y de cómo conduces, y con hábitos tan simples como moverte en la franja media de carga y tirar de carga lenta la estiras todavía más.

Si piensas comprar un eléctrico de segunda mano, mira sobre todo el estado de salud real de la batería, porque pesa más que los años o los kilómetros que marca el cuentakilómetros. En el sector lo llaman State of Health y mide cuánta capacidad le queda respecto a la de fábrica, algo que no se aprecia mirando el coche por fuera. Dos coches idénticos pueden esconder baterías muy distintas.

Antes de comprar, revisa su estado real con una verificación del estado del vehículo antes de comprarlo y sabrás con exactitud qué batería estás llevándote.

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Sergei Savchak
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