Cómo importar un coche desde Italia a España en 2026

Italia es un mercado muy interesante para comprar un coche de ocasión. Muchos modelos llegan con un equipamiento y un diseño que en España cuestan bastante más, y en marcas como Alfa Romeo, Lancia o Fiat el ahorro puede ser importante.

Al ser dos países de la Unión Europea, el trámite es más sencillo que si el coche viniera de Asia o Estados Unidos, pero sigue teniendo sus pasos. Tendrás que buscar el coche en portales italianos, revisarlo antes de comprar, reunir la documentación, traerlo a España, pagar los impuestos correspondientes y pasar la ITV para matricularlo.

Te contamos cada paso a fondo, qué coste tiene y en qué fijarte para que no te la cuelen.

Los 6 pasos para traer un coche desde Italia

El proceso completo pasa por seis pasos, desde la búsqueda del coche hasta tenerlo matriculado en España. Ninguno es opcional, y saltarse uno o no hacerlo bien es lo que suele disparar los costes.

Busca y elige el coche

Los dos portales principales para buscar coches usados en Italia son Automobile.it y Subito.it. Puedes filtrar por precio, kilometraje, emisiones, zona y tipo de vendedor, y la mayoría de los anuncios traen fotos y descripción en italiano.

Antes de contactar con nadie, fíjate bien en las fotos, el historial del vendedor y la coherencia entre el precio y el kilometraje. Precios demasiado bajos, fotos reutilizadas o anuncios con información incompleta son señales de alerta. Mejor pasar al siguiente.

Comprueba también que el coche se puede matricular en España. Si el coche viene de fuera de la UE, por ejemplo de Estados Unidos o Japón, te puede dar bastantes dolores de cabeza al homologarlo aquí.

Si prefieres no perder tiempo cribando anuncios, nuestro servicio de asesoramiento precompra incluye la búsqueda del coche filtrando solo unidades viables.

Revisa el historial y el estado del vehículo

Antes de pagar nada, pide al vendedor la Revisione italiana, el libro de mantenimiento y todas las facturas que tenga. Cruza esos papeles con el kilometraje que marca el cuentakilómetros y comprueba si todo cuadra.

Para detectar manipulaciones de kilómetros desde España, tira de un informe CARFAX, que recoge datos de más de 20 países y es la herramienta más útil en coches importados. Si quieres ir más allá, una diagnosis electrónica in situ es lo único que desmonta los fraudes más sofisticados, como los que usan dispositivos tipo stop filter.

Comprar sin una revisión presencial es el mayor riesgo en una importación. Desde España es muy difícil ver desgastes interiores, óxidos ocultos o reparaciones mal hechas. Por eso ofrecemos una inspección presencial del vehículo antes de que firmes nada.

Verifica la documentación

El vendedor italiano debe entregarte cuatro documentos esenciales.

  • Carta di Circolazione, el equivalente al permiso de circulación español, que incluye los datos técnicos del coche.
  • Contrato de compraventa o factura, que acredita que el coche es tuyo.
  • Certificado de Conformidad Europeo o COC, imprescindible para la homologación en España.
  • Libro de revisiones con el historial completo de mantenimiento.

El COC es el más importante de los cuatro. Sin él vas a tener que pedir una homologación individual al llegar a España, que suma bastante al coste final. Lo vemos en detalle más abajo.

Si piensas traer el coche conduciendo, vas a necesitar también el permiso de circulación en vigor, el certificato di assicurazione o certificado de seguro italiano, y el justificante de gestoría con el impuesto de circulación italiano al día.

Transporta el coche a España

Tienes dos opciones. La primera y más recomendable es el transporte en camión portacoches. No suma kilómetros al coche, es la opción más segura y tiene un coste orientativo de 950-1.200 € según el origen en Italia y el destino en España. El plazo de entrega suele ser de 1 a 3 semanas, contando la coordinación con la empresa de transporte.

La segunda es conducir el coche desde Italia con la documentación del vendedor. Puede salir algo más barato, pero asumes más riesgos, metes kilómetros al coche y cargas con toda la responsabilidad durante el trayecto. Para coches clásicos o deportivos delicados no tiene ningún sentido.

Paga los impuestos de importación

Es el paso que más sorpresas da, porque los impuestos dependen mucho del tipo de coche. Aquí te desglosamos los cuatro que te van a tocar.

Impuesto de matriculación

Es un impuesto estatal que depende de las emisiones de CO₂ del coche. Los tipos van del 0% al 14,75% sobre el valor de mercado. Los coches eléctricos o con etiqueta ECO pagan el 0%. Como referencia, un coche con emisiones medias suele pagar entre un 4% y un 10%.

IVA

Solo se paga si el coche se considera nuevo, es decir, que tenga menos de 6 meses o menos de 6.000 km. En ese caso lo declaras en España con el modelo 300 o el 309. Si compras un coche usado a un particular normalmente no hay IVA. Si compras a un concesionario, fíjate en si el precio lo incluye o no.

Tasas de la DGT

Son los costes administrativos del trámite de matriculación. Se pagan en el momento de matricular y son cantidades pequeñas pero fijas, obligatorias para obtener la matrícula española.

Impuesto de circulación o IVTM

Es un impuesto municipal anual que pagas una vez el coche está matriculado en España. El importe depende del ayuntamiento donde vivas y de la potencia fiscal del coche.

Pasa la ITV y matricula el coche

Cuando el coche llega a España, lo primero es pasar la ITV de importación en cualquier estación autorizada. Llevas el COC y toda la documentación original italiana. El plazo oficial es de 30 días desde la llegada, así que no te confíes.

Una vez superada la ITV, la estación emite la ficha técnica española. Con esa ficha ya puedes matricular el coche en la sede electrónica de la DGT y obtener la matrícula definitiva.

Qué vigilar antes de cerrar la compra

La mayoría de los problemas en una importación se detectan antes de pagar, no después. Estas son las cinco trampas más comunes que te puedes encontrar al importar desde Italia.

Kilómetros manipulados

El fraude del cuentakilómetros es tan común en Italia como en España o Alemania. Las señales son las mismas, desgastes interiores que no cuadran con el kilometraje, saltos raros entre revisiones o velocidades medias absurdamente bajas grabadas en la electrónica del coche.

Desde España es muy difícil pillarlo sin ver el coche en persona. Un informe CARFAX te da una primera foto, pero lo que de verdad lo desmonta es una diagnosis electrónica profesional con el coche delante.

La Carta di Circolazione incompleta

Es el fallo documental que más nos encontramos. A veces faltan páginas, otras veces no aparecen todos los datos técnicos del coche. Si la Carta di Circolazione está incompleta o sus datos no coinciden con el vehículo, no se puede emitir la Ficha Técnica Española y el coche se queda atascado en la ITV de importación.

Revisa cada página con calma antes de firmar nada. Si algo no cuadra, pide al vendedor que lo resuelva con el Motorizzazione Civile italiano antes de pagar.

Falta del COC y homologación individual

Si el coche no trae el COC, la situación puede tener dos caras. Si el modelo está homologado en Europa, puedes pedir un duplicado del COC al fabricante y suele ser relativamente barato. Si el coche no está homologado en Europa, te tocará pagar una homologación individual completa, que ronda los 1.500-3.500 €, a la que además pueden sumarse reformas técnicas de entre 1.000 y 2.000 € en luces, emisiones u otros elementos.

Pide siempre el COC al vendedor antes de comprar. Si no lo tiene, valora si el ahorro del coche compensa los costes extra.

Vendedor que no coincide con el titular real

Comprueba que quien te vende el coche es la misma persona o empresa que figura en la Carta di Circolazione. Si no coincide, puede ser un intermediario sin autorización o algo peor. En cualquier caso, no sigas adelante sin aclarar antes la titularidad.

El coche florero sin homologación europea

Es el error más caro que hemos visto. Un particular encuentra un chollo italiano, lo compra, lo trae a España y descubre que no tiene homologación europea, porque era una importación previa desde Estados Unidos u otro mercado no UE. Sin esa homologación, la ITV te bloquea la ficha técnica, la homologación individual dispara el coste hasta los 3.500 € y encima pueden pedirte reformas por otros 2.000 €. En algunos casos es técnicamente imposible matricularlo y acabas con un coche florero que no puedes usar.

Antes de pagar una señal, confirma con un experto que el coche es matriculable en España. Es el primer punto que revisamos cuando acompañamos una importación, precisamente para evitar este escenario.

Importar un coche desde Italia puede ser una buena oportunidad para acceder a modelos con mejor precio o versiones poco comunes en España, sobre todo en marcas italianas y deportivos. Hemos visto casos como un Mercedes clase G de 2018 con 10.000 € de ahorro neto y un coste total de 7.744 €, aunque los gastos habituales suelen situarse entre 1.500 € y 3.000 € sin contar impuestos variables ni posibles homologaciones. El éxito depende de revisar bien el coche y la documentación antes de firmar.

Ahora mismo tenemos pausado el servicio de importación desde Italia, pero si estás valorando un coche italiano concreto y quieres orientación, escríbenos. Seguimos gestionando importaciones desde Alemania, que es donde más oportunidades estamos viendo ahora mismo.

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Sergei Savchak
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