Cómo saber si un coche tiene cargas antes de comprarlo

Una carga es una deuda o limitación legal que recae sobre el coche y que te puede impedir ponerlo a tu nombre aunque el vendedor te diga que está todo en orden. Antes de pagar nada, compruébalo, porque se hace online en pocos minutos y la primera consulta es gratuita.

Aquí tienes los tipos de cargas con los que te puedes topar, las dos vías oficiales para consultarlas y qué hacer si el coche que quieres tiene alguna.

Qué son las cargas y por qué te afectan a ti

Una carga es una anotación en los registros oficiales del vehículo que indica que sobre él recae una deuda o una limitación, como una multa sin pagar, un préstamo pendiente o una orden judicial. Lo importante es que viajan con el coche, no con quien lo vende, así que esa deuda pasa a ser tuya en cuanto compras el vehículo.

Algunas cargas bloquean directamente la transferencia a tu nombre. Con una reserva de dominio o un precinto activos, Tráfico rechaza el cambio de titularidad hasta que se resuelvan, así que te puedes quedar con el coche pagado y sin poder matricularlo a tu nombre.

Los tipos de cargas que te puedes encontrar

No todas las cargas funcionan igual ni se cancelan de la misma forma, porque algunas solo te obligan a vigilar una deuda y otras te impiden por completo hacer la transferencia. Estas son las que aparecen con más frecuencia en los informes oficiales.

La reserva de dominio cuando el coche está financiado

La reserva de dominio es la carga más habitual y aparece cuando el coche se compró a plazos. La entidad financiera se reserva la propiedad como garantía hasta que se termina de pagar el préstamo, de modo que el vendedor conduce el coche pero legalmente todavía no es del todo suyo.

Mientras la reserva siga activa no puedes poner el coche a tu nombre. Es la situación típica del coche que se vende con dos o tres cuotas aún pendientes, así que pregunta siempre si el préstamo está liquidado.

El embargo por deudas del propietario

Un embargo es una traba que recae sobre el coche por deudas del titular, ya sean multas sin pagar, impuestos atrasados o reclamaciones judiciales. Suele venir de Hacienda, la Seguridad Social o un juzgado, y el coche queda como respaldo de esa deuda.

Lo complicado del embargo es que en algunos casos permite transferir el vehículo, pero la deuda te acompaña si compras. El acreedor podría llegar a ejecutar la deuda sobre el coche que ya es tuyo, así que es una carga que te interesa resolver antes de cerrar nada.

El precinto que inmoviliza el vehículo

El precinto es una orden administrativa o judicial que inmoviliza el coche. Suele imponerse cuando hay un expediente sancionador abierto o deudas importantes que hacen sospechar que el vehículo se usa para esquivar pagos.

Es de las cargas más graves porque bloquea la transferencia e incluso puede impedir circular. Hasta que no se resuelve el expediente que lo originó, el coche está atado de pies y manos.

La hipoteca mobiliaria sobre el coche

La hipoteca mobiliaria funciona parecido a la reserva de dominio, pero se inscribe en el Registro de Bienes Muebles y se usa cuando el vehículo sirve de garantía de un préstamo. El coche responde de esa deuda hasta que se cancela formalmente la inscripción.

Antes de cerrar la compra pide la nota simple del Registro de Bienes Muebles, que es donde figura si esa hipoteca sigue viva o ya está levantada.

El impago del impuesto de circulación

El IVTM es el impuesto municipal de circulación que se paga cada año al ayuntamiento. Cuando el propietario lo deja sin pagar, ese impago puede figurar como una retención que afecta a los trámites del coche.

Es la carga más leve de todas y se salda pagando lo que se debe en el ayuntamiento, normalmente unas decenas de euros según el municipio y la cilindrada.

Aquí tienes un resumen de qué hacer según cada tipo de carga.

Tipo de carga¿Permite transferir el coche?Dónde se cancela
Reserva de dominioNo, hasta cancelarlaEntidad financiera con certificado de cancelación
EmbargoEn algunos casos sí, pero la deuda te acompañaOrganismo acreedor pagando la deuda
PrecintoNoOrganismo que abrió el expediente
Hipoteca mobiliariaNo, mientras esté inscritaRegistro de Bienes Muebles
Impago del IVTMPuede bloquearloAyuntamiento correspondiente

Las dos vías para comprobar las cargas

Tienes dos formas oficiales y complementarias de comprobar si un coche tiene cargas. Una depende de la DGT y la otra del Registro de Bienes Muebles que llevan los registradores, y puedes usar ambas online o de forma presencial según lo que necesites confirmar.

El informe de la Dirección General de Tráfico

La vía más directa es solicitar el informe del vehículo en la sede electrónica de la DGT. En la sección de cargas y gravámenes te indica el tipo de carga, la fecha y la entidad con la que existe la deuda, que es justo lo que necesitas saber antes de comprar.

El proceso es sencillo. Entras en la sede electrónica de la DGT con tu certificado digital o Cl@ve, eliges el tipo de informe, introduces la matrícula o el bastidor y descargas el documento. También puedes pedirlo por teléfono en el 060 o de forma presencial en una oficina de Tráfico.

El informe reducido es gratuito y te da los datos básicos, pero para ver las cargas necesitas el informe de cargas o el completo, que cuesta orientativamente 8,67 € con la tasa 4.1. Es un precio que suele actualizarse cada año con los presupuestos, así que confírmalo en el momento de pedirlo.

La nota simple del Registro de Bienes Muebles

La segunda vía es la nota simple del Registro de Bienes Muebles, que recoge las cargas de carácter registral como las hipotecas mobiliarias o las reservas de dominio inscritas. Funciona como complemento del informe de Tráfico cuando quieres rematar la comprobación de un coche financiado.

Se solicita en el registro de tu provincia, online o de forma presencial, indicando los datos del vehículo. Si quieres entender qué información incluye y cómo pedirla, te viene bien repasar qué es la nota simple de un coche y cómo solicitarla antes de lanzarte.

Para una primera criba sin gastar nada, también puedes empezar consultando los datos básicos del coche por su matrícula de forma gratuita y, si algo no encaja, tirar del informe completo.

Tus opciones cuando el coche tiene una carga

Descubrir una carga no significa que tengas que descartar el coche, pero sí que toca tomar precauciones antes de pagar. Estas son las opciones más sensatas según la situación.

Pide al vendedor que cancele la carga antes de firmar

La opción más sencilla es que el vendedor cancele la carga antes de la compraventa. En una reserva de dominio, por ejemplo, basta con que liquide el préstamo y consiga el certificado de cancelación de la financiera, y a partir de ahí el coche queda libre para transferir.

Si el vendedor se compromete a hacerlo, deja ese compromiso por escrito en el contrato con un plazo concreto. Una promesa verbal no te sirve de nada el día que vayas a Tráfico y la carga siga ahí.

No pagues ni transfieras hasta tener el justificante de levantamiento

Aunque el vendedor te asegure que ya ha pagado, no des nada por hecho hasta ver el documento que acredita que la carga está cancelada. El levantamiento de una carga puede tardar en reflejarse en los registros, así que espera al justificante antes de entregar el dinero.

Una forma de protegerte en ese momento es usar un servicio de intermediación que retiene el pago hasta que la operación está en regla. Con un sistema de pago seguro entre particulares el dinero no llega al vendedor hasta que se cumplen las condiciones, lo que te quita presión cuando hay una carga de por medio.

Apóyate en una gestoría si la carga se complica

Hay cargas que se resuelven con una llamada y otras que se enredan, sobre todo los embargos judiciales o los precintos con un expediente abierto detrás. Cuando el levantamiento depende de varios organismos o no tienes claro el orden de los trámites, una gestoría te ahorra tiempo y errores.

El profesional se encarga de pedir los certificados, presentar los justificantes ante el organismo correspondiente y confirmar que la carga ha desaparecido de los registros. Suele compensar cuando el importe del coche es alto y no te puedes permitir un fallo en el papeleo.

Qué hacer si descubres la carga después de comprar

Si la carga aparece cuando el coche ya es tuyo, lo primero es reunir el contrato y el informe que pediste, porque marcan quién debía responder de esa deuda. Un contrato bien redactado que obligue al vendedor a hacerse cargo de las deudas previas es tu mejor respaldo en ese momento.

A partir de ahí puedes reclamar al vendedor el importe o la cancelación, y si se niega, valorar la vía legal. Por eso la comprobación previa sigue siendo tu mejor defensa, porque reclamar después siempre cuesta más que detectar la carga a tiempo.

Comprobar las cargas de un coche es de esos pasos que parecen un trámite y en realidad te ahorran el mayor disgusto de toda la compra. Por menos de diez euros y unos minutos online sabes si el vehículo está limpio o si esconde una deuda que acabarías pagando tú.

Si quieres ir un paso más allá y confirmar también el estado real del coche por dentro, revisar el vehículo antes de comprarlo con ayuda profesional te da la foto completa. Cargas en regla y mecánica revisada, que es justo lo que necesitas para firmar tranquilo.

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Adrián López de las Heras
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