10 estafas al comprar un coche de segunda mano y cómo evitarlas

Comprar un coche de segunda mano entre particulares sale más barato, pero también te expone a unos cuantos timos que siguen muy vivos. La buena noticia es que casi todas las estafas se previenen sabiendo dónde mirar antes de soltar el dinero, y para eso no hace falta ser mecánico.

Aquí tienes las 10 estafas que más se repiten al comprar un coche usado, con sus señales de alarma y cómo esquivarlas, para que no te la cuelen.

Las estafas que más se repiten al comprar un vehículo de ocasión

La mayoría de los fraudes aparecen en la compraventa entre particulares y, sobre todo, en anuncios por internet, donde el estafador se esconde detrás de una pantalla. Conocer cómo operan es la mejor defensa, así que vamos con las diez más habituales.

Manipulación del cuentakilómetros

Es el clásico de los clásicos, donde el vendedor baja los kilómetros del cuadro para que el coche parezca menos usado y pedir más dinero por él. Antes se hacía «afeitando» el cuentakilómetros y hoy basta un portátil y cinco minutos. En nuestras revisiones suele aparecer en torno al 10-15% de los coches, y muchos usan bloqueadores tipo Stop Filter que falsean el kilometraje aunque el historial oficial parezca legítimo.

La señal más clara es un desgaste que no cuadra con los kilómetros, como un volante pulido, unos pedales gastados o un asiento hundido en un coche supuestamente con pocos km. Ante la duda, pide el historial de revisiones y crúzalo con las fechas de la ITV para conocer los kilómetros reales del coche antes de fiarte del anuncio.

El phishing car o coche que nunca existió

Aquí el coche del anuncio ni siquiera está a la venta, porque el estafador copia fotos de otro vehículo real, normalmente anunciado en otro país, y lo publica a un precio de chollo para pescar incautos. Cuando muestras interés, te pide una señal para «reservarlo» y desaparece.

Hay dos señales que casi nunca fallan, un precio muy por debajo del mercado y un vendedor que siempre está fuera, que solo habla por correo y que mete prisa. No envíes ni un euro hasta ver el coche y al vendedor en persona, por muy convincente que suene su historia.

El Bizum o la transferencia inversa

Este timo le da la vuelta a la tortilla, porque aquí el que engaña es el comprador. El falso comprador te dice que te ha pagado de más por error y te pide que le devuelvas la diferencia, o te enseña un justificante de transferencia falso para que entregues el coche antes de que el dinero llegue de verdad.

Desconfía de cualquier pago que no veas reflejado en tu cuenta, porque un pantallazo solo enseña una imagen y una transferencia se puede cancelar. Espera siempre a que el dinero esté disponible en tu banco antes de entregar las llaves o devolver nada.

El cheque bancario sin fondos

El comprador paga con un cheque bancario que parece legítimo, te llevas el documento tan tranquilo y, días después, el banco te avisa de que no tenía fondos o era falso. Para entonces el coche ya circula a nombre de otro.

Si aceptas un cheque, acude con el comprador a la oficina del banco emisor para confirmar que es real y tiene fondos antes de firmar nada. Mientras el cobro no esté confirmado por tu banco, no entregues el vehículo.

El vendedor que no es el titular

A veces, detrás de un supuesto particular hay en realidad un negocio de compraventa que se hace pasar por uno para esquivar la garantía legal que está obligado a dar. Otras veces es un intermediario que vende «para un amigo» o «para un familiar», y eso complica mucho cualquier reclamación posterior.

La señal está en los papeles. Cruza el DNI de quien vende con el nombre del permiso de circulación y la ficha técnica, y si no coincide, no firmes. Es uno de los descuadres que más vemos en nuestras revisiones, y casi siempre acaba en problemas para el comprador.

Importados con el historial maquillado

Un coche traído de fuera puede ser una buena oportunidad por precio o equipamiento, pero también el envoltorio perfecto para ocultar un pasado feo. Accidentes graves, inundaciones o reparaciones chapuza que en las fotos del anuncio resultan invisibles.

Sospecha de cualquier importado cuyo historial no puedas verificar, sobre todo si el precio es muy bueno para el equipamiento que ofrece. Antes de comprar, pide un informe internacional del VIN y una inspección física del coche, la combinación que destapa accidentes y reparaciones ocultas. En un Mercedes-AMG A45 S importado de Polonia, ese informe reveló dos accidentes previos que el anuncio escondía.

Vicios ocultos disimulados

Son defectos graves que el vendedor conoce y esconde para cerrar la venta, como problemas eléctricos, fallos de refrigeración o una caja de cambios que da tirones, y que solo aparecen tras unos kilómetros. El truco habitual es limitar la prueba de conducción a unos pocos minutos para que no te dé tiempo a notarlos.

Insiste en una prueba larga, en carretera y en ciudad, con el motor frío al arrancar, porque si el vendedor pone pegas a una prueba en condiciones, algo quiere ocultar. Una diagnosis electrónica saca a la luz lo que no se ve, como los fallos en el acelerador y la refrigeración que destapamos en un Mercedes e400 con la prueba limitada a unos minutos.

Coche con cargas, embargos o reserva de dominio

Puedes comprar un coche y heredar con él una deuda, porque si el vehículo tiene un embargo, una reserva de dominio de una financiera o una prenda sin desplazamiento, que es una garantía que el coche arrastra aunque cambie de dueño, esas cargas viajan con el coche y no con el vendedor anterior.

Antes de pagar, pide el informe de vehículo de la DGT, que indica cargas, embargos y limitaciones sobre el coche, porque si arrastra una deuda te tocaría a ti. Un coche con cargas no se compra hasta que estén levantadas.

Pago por adelantado para «reservar»

El vendedor te pide una señal para guardarte el coche porque «hay muchos interesados», pagas la reserva y, o desaparece, o cuando vas a por el coche el precio ha subido o el vehículo es muy distinto al del anuncio.

Una señal solo tiene sentido tras ver el coche en persona y con un documento firmado que detalle qué pasa si la operación se cae. Nunca adelantes dinero a alguien a quien no has visto ni a un coche que no has tocado.

Documentación falsificada o coche robado

El permiso de circulación, la ficha técnica o incluso el número de bastidor pueden estar manipulados para hacer pasar por legal un coche robado o uno que no es el que aparenta. Y si compras un vehículo robado, te quedas sin coche y sin dinero en cuanto la trama se descubre.

Revisa que el bastidor grabado en el chasis coincida con el de la documentación y que esta no tenga tachones ni raspaduras. Cualquier descuadre entre el coche, sus papeles y el informe de la DGT es motivo para frenar la compra en seco.

Lo que puedes hacer para evitar estos timos

La mayoría de las estafas anteriores tienen algo en común, y es que se cuelan cuando hay prisa, confianza ciega o falta de comprobaciones. Estos seis hábitos cierran la puerta a casi todas.

Paga solo después de ver el coche en persona

Contra el phishing car y los pagos por adelantado, no compres a ciegas. Ver el coche, tocarlo y conocer al vendedor cara a cara descarta de golpe la mayoría de los fraudes a distancia, y ningún coche real desaparece por esperar a que lo veas.

Usa métodos de pago que dejen rastro

El efectivo desaparece sin rastro y un pantallazo de Bizum es solo una imagen. Una transferencia bancaria queda registrada y te da un comprobante si las cosas se tuercen, así que es la opción que mejor te protege a la hora de pagar un coche de segunda mano de forma segura.

Firma siempre un contrato de compraventa

Un contrato bien redactado, con los datos del coche, el precio, la fecha y el estado en que se entrega, es tu mayor protección legal, porque sin él demostrar un engaño se vuelve cuesta arriba. Si el vendedor se niega a firmarlo, da media vuelta.

Pide el informe de la DGT antes de pagar

El informe de vehículo de la Dirección General de Tráfico te dice de un vistazo si el coche tiene cargas, embargos, cambios de titularidad sospechosos o si está dado de baja. Por unos pocos euros te ahorra disgustos enormes, así que conviene consultarlo antes de soltar un solo euro.

Verifica que el vendedor es el titular

El que vende y el que figura en los papeles tienen que ser la misma persona. Cruza el DNI del vendedor con el nombre del permiso de circulación y, si no coincide, pregunta por qué y desconfía de las explicaciones del tipo «es de mi cuñado».

Desconfía de los precios demasiado buenos

Un coche muy por debajo de su valor de mercado rara vez es una ganga, porque suele esconder un problema oculto o ser el cebo de una estafa. Compáralo con anuncios similares de la misma marca, modelo y año, porque si el chollo parece increíble, lo más probable es que no sea real.

Qué hacer si ya te han estafado

Si ya has caído, no te bloquees, porque actuar rápido aumenta mucho las opciones de recuperar el dinero y algunos plazos legales corren en tu contra desde el primer día. Estos son los pasos que deberías seguir.

  1. Reúne todas las pruebas que tengas del engaño, como el anuncio, las conversaciones, los justificantes de pago, el contrato y cualquier dato del vendedor. Cuanto mejor documentado esté el caso, más fuerte será tu reclamación.
  2. Pon una denuncia con esas pruebas ante la Policía Nacional o la Guardia Civil, que es el punto de partida de cualquier acción posterior y deja constancia oficial del fraude.
  3. Reclama por vicios ocultos dentro del plazo, que entre particulares suele ser de seis meses desde la entrega según el artículo 1490 del Código Civil. Para sostener la reclamación tendrás que demostrar que el daño ya existía antes de la compra, y ahí un peritaje con validez ante un juez es la prueba que te ayudará en esa situación.
  4. Cuando el dinero en juego es importante, consulta con un abogado para que valore si te compensa una reclamación judicial y por qué vía.

La mayoría de las estafas se previenen con sentido común y unas verificaciones básicas. Ahora bien, algunas de las peores, como el cuentakilómetros manipulado con un bloqueador electrónico, los daños estructurales tapados con masilla o las reparaciones chapuza, escapan a simple vista y quedan fuera de los papeles. Solo salen con una revisión técnica del coche que destapa lo que el anuncio esconde, y ahí es donde se juega comprar tranquilo o llevarte un disgusto.

Si estás a punto de comprar y quieres hacerlo con la cabeza tranquila, reserva una revisión pre-compra del vehículo y sabrás exactamente qué estás comprando antes de pagar, porque en una inspección a fondo no se nos escapa nada.

Imagen de Adrián López de las Heras
Adrián López de las Heras
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