Una avería solo es un vicio oculto si cumple tres condiciones a la vez. Tenía que existir ya cuando te entregaron el coche, no podías verla en una revisión normal antes de firmar y tiene que ser tan grave que, de haberla conocido, no habrías comprado o habrías pagado menos. Con que falle una, no hay reclamación.
El plazo que tienes y lo que puedes exigir cambian según te lo vendiera un particular o un profesional, y el reloj corre desde el día de la entrega. Lo primero es mirar tu avería y ver si cumple las tres condiciones, porque de ahí sale todo lo demás.
No todo defecto en un coche de segunda mano es un vicio oculto
Un coche usado llega con años y kilómetros encima, y el precio ya lo recoge. Por eso el artículo 1484 del Código Civil no obliga al vendedor a responder de cualquier fallo, solo de los que dejan el coche sin servir para lo que lo compraste o recortan mucho ese uso.
Lo primero que se mira es la fecha. El defecto tiene que existir ya el día de la entrega, aunque no diera señales hasta meses después, porque una avería que nace cuando el coche ya era tuyo corre de tu cuenta.
Después viene el desgaste, porque lo previsible por edad y kilómetros queda fuera. Un embrague pasado o una correa al límite a los 180.000 kilómetros entran dentro de lo normal, salvo que el vendedor asegurase por escrito que estaban recién cambiadas.
Y por último cuenta lo que tenías delante. Un golpe que ya se veía el día de la prueba lo aceptaste al firmar, y un fallo leve tampoco basta aunque venga de antes. Quedarte sin dinero y sin coche no es un vicio oculto sino un fraude, que se reclama por otra vía y tienes explicado en las estafas al comprar un coche.
Estos son los vicios ocultos que más se repiten en un coche usado
Estas averías cumplen las condiciones y ninguna suele salir a la luz en la vuelta corta que se da antes de firmar.
-
Motor con fugas o sobrecalentamiento. Las juntas y los retenes que sellan el motor van dejando escapar aceite o refrigerante poco a poco. La señal llega semanas después, con el nivel bajando solo o una mancha nueva en el suelo del garaje.
-
Caja de cambios y transmisión. Las piezas que engranan las marchas se desgastan y la caja empieza a rascar, a patinar o a dar tirones. Se nota al meter una marcha en frío o al subir una cuesta con el coche cargado.
-
Siniestro grave mal reparado. La estructura del coche quedó torcida en un golpe y se disimuló con masilla y pintura. Aparece como un desgaste raro de los neumáticos, un volante descentrado o puertas que dejan de cerrar bien.
-
Cuentakilómetros manipulado. El coche ha rodado mucho más de lo que marca el cuadro, así que las averías llegan antes de tiempo. Hay formas de detectar los kilómetros trucados leyendo la memoria de las centralitas, y ahí suele saltar la incoherencia.
-
Electrónica y equipamiento. Fallan cámaras, sensores, mandos de confort o el filtro antipartículas del escape, que puede estar saturado y a punto de pedir un cambio caro. Avisan con luces del cuadro que van y vienen, y que el vendedor puede haber apagado justo antes de enseñarte el coche.
La lista admite muchas más averías, y lo que decide es que se cumplan las condiciones, no el nombre del fallo. En los casos que nos cuentan nuestros seguidores se repiten los kilómetros falseados y los historiales que no eran los del coche.
Tu plazo para reclamar depende de quién te vendió el coche
Según con quién firmaras el contrato te ampara una norma u otra, y con ella cambian el tiempo que tienes y a quién le toca demostrar la avería. Un mismo defecto puede darte tres años de margen o dejarte sin nada a los seis meses.
La fórmula de visto y probado de los contratos entre particulares no te acorta el plazo ni te deja sin reclamar. El artículo 1485 del Código Civil solo libra al vendedor si él tampoco sabía nada del defecto, así que si te lo vendió sabiendo lo que fallaba, esa firma no le sirve de escudo.
Con un profesional esa renuncia no cabe. Lo único que puede pactar contigo es acortar el plazo de la garantía del coche usado, dentro de lo que deja la ley de consumo.
Si te lo vendió un particular
El Código Civil te deja elegir entre deshacer la compra y recuperar el dinero devolviendo el coche, o quedártelo con una rebaja del precio que fijan los peritos. Si el vendedor conocía el vicio y calló, puedes sumar una indemnización por daños y perjuicios, siempre que elijas deshacer la compra.
Tienes seis meses desde que te entregaron el coche, no desde que apareció la avería. Lo dice el artículo 1490, y los tribunales lo aplican a rajatabla, sin prórrogas ni excusas.
Eso significa que un burofax no reinicia la cuenta y que a los seis meses y un día esta vía se cierra. Solo la paran presentar la demanda o pedir formalmente sentarte a negociar. Y si ya se te pasó y el coche no sirve ni para circular, quedan otras reclamaciones con hasta cinco años de plazo, para las que necesitas un abogado.
La carga de la prueba es tuya. Tendrás que acreditar que el defecto ya existía en la entrega, que es grave y que no había forma razonable de verlo antes de firmar. El vendedor responde aunque ignorase el vicio, de modo que no hace falta demostrar que te engañó.
Si te lo vendió un profesional
Con un concesionario, un compraventa o cualquier empresa que viva de esto entras en la ley de consumidores y usuarios y en su garantía legal, distinta de la comercial que el vendedor ofrezca aparte. Puedes pedir la reparación o la sustitución, y si no llega o no funciona, la rebaja del precio o deshacer la compra.
Aquí funcionan dos relojes. El primero es el de la avería, que tiene tres años desde la entrega para dar la cara. El segundo es el tuyo, cinco años para reclamar desde el día en que aparece. En un coche de ocasión el vendedor puede pactar contigo un primer plazo más corto, que nunca baje de un año.
Durante los dos primeros años no tienes que demostrar nada, porque la ley da por hecho que el defecto ya venía de antes. Después te toca probarlo a ti. Y si firmaste el plazo corto de un año, ese margen sin pruebas también se queda en un año, así que mira qué pone tu contrato.
Que el anuncio dijera particular no te deja fuera de la ley de consumo. Puedes demostrarlo con los otros coches que tenga publicados, con el que te vendió sin haber estado nunca a su nombre o con la factura que te dio, algo que un particular no puede emitir. Haz capturas, porque el anuncio desaparece en cuanto reclamas.
Esta tabla resume qué norma te ampara, cuánto tiempo tienes y qué tendrás que probar en cada caso.
|
Quién vende el coche |
Norma que se aplica |
Plazo para reclamar |
Qué tiene que probar el comprador |
|---|---|---|---|
|
Un particular |
Código Civil, saneamiento por vicios ocultos |
6 meses desde la entrega, plazo de caducidad |
Que el defecto ya existía, que es grave y que no podía detectarse antes de firmar |
|
Un profesional |
Ley de consumidores y usuarios, garantía legal de conformidad |
3 años desde la entrega para que el defecto aparezca, reducibles a 1 año por pacto. La acción prescribe a los 5 años desde que aparece |
Nada durante los 2 primeros años, o durante el plazo pactado si se rebajó a 1 año. Después, demostrar que el defecto es anterior a la entrega |
Demuestra que el vicio ya venía de antes y cuándo no hace falta
Si compraste a un particular te toca probar que el defecto ya estaba ahí en la entrega. Si compraste a un profesional dentro de los dos primeros años, la ley lo da por hecho y le corresponde a él demostrar lo contrario, así que tu trabajo se reduce a acreditar que la avería existe.
Aquí no basta el peritaje que se hace antes de comprar, que retrata cómo está el coche hoy. Necesitas un informe pericial que además ponga fecha al daño y lo sitúe antes de la entrega, mirando el desgaste, los kilómetros que has hecho o los restos de reparaciones anteriores.
El informe gana peso con el anuncio original y sus fotos, el contrato firmado, los mensajes donde el vendedor juraba que estaba impecable, el historial de mantenimiento y la factura del taller que detectó el problema. Cuantas más pruebas apunten a la fecha de entrega, menos margen le queda al vendedor.
El error más caro suele ser llevar el coche al taller y arreglarlo antes de documentar nada, porque una vez sustituida la pieza el perito ya no puede examinarla. Haz fotos, guarda la pieza si te la dan y pide un diagnóstico por escrito. Con eso encima de la mesa ya tienes con qué presentarte delante del vendedor.
Así se reclama un vicio oculto paso a paso
Los pasos van de menos a más y el reloj no se detiene hasta el cuarto, así que no dejes pasar semanas entre uno y otro. Cada paso te da un documento con fecha, y eso es lo que pesa si el asunto llega al juzgado.
-
Encarga el peritaje. Sin un diagnóstico técnico por escrito, la reclamación se queda en tu palabra contra la del vendedor, así que este paso sostiene todos los demás.
-
Comunica el vicio por un medio que deje constancia. Un burofax con acuse de recibo y certificación de contenido acredita qué dijiste, cuándo y a quién, que es justo lo que te van a pedir si acabas en el juzgado.
-
Propón el arreglo o la rebaja y pon fecha. En ese mismo burofax concreta qué pides, adjunta el informe y dale diez o quince días de plazo. Si no responde, ese silencio queda registrado y el juez lo verá.
-
Intenta el acuerdo antes de ir al juzgado. Desde la Ley Orgánica 1/2025 la demanda civil solo se admite si acreditas un intento previo de acuerdo, ya sea una mediación, una conciliación o una oferta formal. Presentar esa solicitud además detiene el reloj mientras dura el intento.
-
Reclama en el juzgado. La demanda pide lo mismo que ya intentaste por las buenas, la reparación, la rebaja o deshacer la compra, y si reclamas más de 2.000 euros necesitas abogado y procurador. Si no sabes por dónde empezar, en el servicio de defensa jurídica te orientan.
Con las tres condiciones cumplidas, lo que decide tu caso es el calendario y lo que puedas probar. Antes de tocar el coche, pide presupuesto de la reparación y del peritaje y compara. Si arreglarlo sale más barato que reclamar, paga y olvídate.
Si ya tienes la avería encima y necesitas un informe con el que plantarte delante del vendedor o del juzgado, solicita una peritación judicial y un perito te dejará por escrito qué falla y qué respalda tu reclamación.


