12 consejos para comprar un coche de segunda mano y acertar

Muchos disgustos al comprar un coche de segunda mano no tienen nada que ver con la mecánica. Se evitan tomando buenas decisiones antes de verlo, como fijar un presupuesto, elegir a quién comprarle o saber qué papeles pedirle al vendedor.

Además, muchos anuncios puedes descartarlos desde casa, solo con la matrícula del coche. Te dejamos doce consejos ordenados desde que empiezas a buscar hasta que firmas, y en cada uno, el error que te ayuda a evitar.

Decide esto antes de mirar el primer anuncio

Estos tres primeros consejos filtran anuncios y te ahorran viajes para ver coches que no te iban a encajar.

1. Suma todo lo que vas a pagar además del precio

Al precio del anuncio tienes que sumarle el cambio de nombre, el impuesto de transmisiones si compras a un particular, el seguro, el impuesto de circulación y el mantenimiento que toque pronto, como neumáticos o frenos.

Reserva también un margen para reparaciones. Busca en el libro de mantenimiento qué revisiones le tocan por sus años y kilómetros. Si se acerca algo caro, como la correa de distribución o el embrague, pide precio en un taller y aparta al menos ese importe.

El error que evitas es gastar todo el presupuesto en el coche y quedarte sin nada para la primera avería. Es preferible un modelo algo más sencillo con dinero ahorrado que el coche ideal sin margen para imprevistos.

2. Elige el modelo por el uso que le vas a dar

Empieza por tus kilómetros al año y el tipo de trayecto. Un diésel suele compensar a quien viaja mucho por carretera, y para moverte por ciudad encajan mejor un gasolina o un híbrido. En un híbrido o un eléctrico, pide el estado de salud de la batería, porque es de lo más caro del coche y su desgaste no se ve.

Mira también la etiqueta ambiental de la DGT. Los municipios de más de 50.000 habitantes tienen que tener zona de bajas emisiones, y los primeros que se quedan fuera son los coches sin etiqueta, en general los de gasolina anteriores a 2001 y los diésel anteriores a 2006. Y también influye al revenderlo.

Con esto evitas comprar un coche que no puede entrar en la ciudad donde lo vas a usar a diario. Consulta antes las normas de tu ayuntamiento.

3. Valora si te conviene un particular o un profesional

Según a quién le compres, te quedas con más o menos protección. Un vendedor profesional tiene que darte por ley al menos un año de garantía.

Entre particulares solo puedes reclamar por vicios ocultos, los defectos que el coche ya tenía y no se veían. Tienes seis meses desde la entrega y te toca a ti demostrarlo.

Renunciar a esa garantía por ahorrarte unos cientos de euros, sin saber qué pierdes, es un error.

Comprobaciones que puedes hacer desde casa

Todo esto se hace antes de ir a ver el coche, con el anuncio y la matrícula o pidiéndole los papeles al vendedor por mensaje.

4. Descarta los anuncios sospechosos de estafa

No merece la pena llamar si ves un precio muy por debajo de coches parecidos, fotos genéricas o sin matrícula, un vendedor que dice estar en el extranjero y se ofrece a enviarte el coche, o prisas por cerrar.

Tampoco adelantes dinero como señal para reservar un coche que no has visto. Ese dinero es muy difícil de recuperar y es el recurso habitual de muchas estafas al comprar un coche de segunda mano.

Y si quien vende no es el titular que figura en el permiso de circulación, no firmes con él, aunque te diga que el coche es de un familiar. ¡Que no te la cuelen!

5. Empieza por el informe de la Dirección General de Tráfico

Con la matrícula, pide en la web de la DGT el informe completo del vehículo, que cuesta 8,67 €. Te dice cuántos dueños ha tenido, si tiene cargas o embargos y si ha estado de baja. El informe gratuito solo avisa de si hay incidencias, sin decirte cuáles.

Si el informe muestra un embargo, una baja o una carga y el vendedor no lo resuelve antes de la venta, no entregues ninguna señal, porque podrías quedarte con sus deudas o con un coche que no se puede poner a tu nombre. Te explicamos cómo saber si un coche tiene cargas.

6. Contrasta los kilómetros con el historial del vehículo

El mismo informe de la DGT recoge los kilómetros anotados en cada ITV. Compáralos con los que marca el cuentakilómetros y con las facturas del taller. Si una ITV antigua registra más kilómetros que los que marca hoy el coche, es mala señal.

Fíjate también en el volante, los pedales y el asiento, que se gastan con el uso. Un volante brillante y desgastado en un coche que se anuncia como poco rodado es una pista clara de unos km trucados o manipulados.

Un kilometraje muy bajo para la edad del coche puede ser real, pero tiene que venir con facturas e ITV que lo respalden. Sin ellas, trátalo como sospechoso y no lo pagues como si tuviera pocos kilómetros.

7. Repasa la documentación y el libro de mantenimiento

Pide ver, aunque sea en foto, el permiso de circulación, la ficha técnica con la ITV en vigor y el último recibo del impuesto de circulación. La matrícula y el número de bastidor tienen que ser los mismos en todos los papeles y en el coche.

El libro de mantenimiento, con sus sellos y facturas, cuenta cómo se ha cuidado el coche. Que falte no lo convierte en un mal coche, pero pierdes la forma más fácil de comprobarlo.

Aquí el error es aceptar que te den los papeles más adelante sin haberlos visto.

Aprovecha el día que vas a ver el vehículo

Ya has hecho el viaje y, con el coche delante y el vendedor esperando, tiendes a decidir con prisa. Ahí es cuando más fácil es equivocarse.

8. Visita el coche con calma y haz una prueba en carretera

Queda con luz de día y, si puedes, ve acompañado. Otra persona verá cosas que a ti se te escapan y te ayudará a no decidir por impulso. Y no cierres nada hasta después de la prueba.

Pide que no arranquen el motor antes de que llegues, para probarlo en frío. Luego conduce por ciudad y por carretera a distintas velocidades, fíjate en los ruidos al pasar baches y haz una frenada fuerte en un tramo seguro. Para el repaso de carrocería y motor tienes la lista de qué revisar en un coche de segunda mano.

No te limites a diez minutos por ciudad, porque así no salen las vibraciones que aparecen a más velocidad. Y si al llegar el motor ya está caliente, desconfía, porque puede que lo hayan arrancado antes para disimular algún ruido.

9. Encarga una revisión independiente antes de dar la señal

Una revisión precompra la hace un técnico sin relación con el vendedor. Repasa mecánica, carrocería y electrónica y te dice qué defectos tiene el coche y cuánto costaría arreglarlos.

La ITV solo comprueba unos mínimos de seguridad y emisiones para poder circular. Por eso la revisión, también llamada peritaje de un coche de segunda mano, tiene sentido aunque la ITV esté recién pasada.

La revisión la suele pagar el comprador. Si el vendedor no quiere mover el coche, una revisión a domicilio lo resuelve, y si no permite que lo vea un técnico externo, busca otro coche. Y no te fíes del taller que te propone el propio vendedor, porque podría no contarte todo lo que encuentre.

Cierra el trato de tu coche de segunda mano sin cabos sueltos

Si el coche te convence, solo queda cerrar la compra sin perder dinero ni tener problemas con los papeles.

10. Negocia con datos y no con sensaciones

Antes de hablar de precio, compara anuncios del mismo modelo con año y kilómetros parecidos, y mira el valor de un coche de segunda mano según tablas de Hacienda.

Usa los defectos que encuentre la revisión para pedir una rebaja concreta. Si hay que cambiar neumáticos y discos de freno, pide presupuesto y propón restar ese importe.

Negocia sobre lo que el coche vale, que no siempre es lo que pide el anuncio.

11. Elige un método de pago que deje constancia

La transferencia bancaria, el cheque y los servicios de pago seguro dejan registro de que has pagado, y el efectivo no. Entre particulares no hay límite para pagar en efectivo, pero a un profesional no puedes pagarle así 1.000 € o más.

Al pagar te llevas el coche con todas sus llaves, el permiso de circulación, la ficha técnica, el contrato firmado y el justificante.

No pagues en efectivo sin recibo ni transfieras antes de tener el coche y los papeles.

12. Firma el contrato y haz el cambio de nombre

El contrato te protege si recoge los datos de los dos, la matrícula y el bastidor, el precio, la forma de pago, la fecha y hora de entrega, los kilómetros y los defectos conocidos. Tienes una guía para el contrato de compraventa entre particulares y un generador de contrato de compraventa.

Después tienes 30 días para hacer el cambio de nombre en Tráfico. La tasa para un coche es de 55,70 €, y si compras a un particular pagas además el impuesto de transmisiones, que cambia según tu comunidad autónoma. El desglose está en cuánto cuesta la transferencia de un coche.

El último error es dejar el cambio de nombre para más adelante. Mientras no se hace, el coche sigue a nombre del anterior dueño, y las multas o el impuesto de circulación pueden generar conflictos entre los dos.

Cuanto antes detectes un problema, menos te cuesta, porque descartar un anuncio sin salir de casa sale mucho más barato que una avería con el coche ya a tu nombre.

Si ya has encontrado un coche que te interesa, reserva una revisión precompra a domicilio antes de dar la señal y disfruta de tu coche sabiendo lo que compras.

Antes de comprarlo, comprueba si tiene truco

Es un checklist gratis que, en 5 minutos y sin saber de mecánica, te dice si el kilometraje, la documentación o la historia del coche no cuadran.

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Sergei Savchak
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